Fenixeando

Es parte del conocimiento común el hecho de que, para que sigamos disfrutando de lo bueno, algo malo tiene que pasar de vez en cuando. ¿Algún punto de referencia tenemos que tener, no? La realidad necesita ponernos estas crisis, para sufrir y, eventualmente, crecer.

Nos tocaron algunos de esos días.

Nuestro amigos del hosting necesitaron mover sus máquinas y, murphimente, todo lo que podía salir mal, salió mal. Aunque, claramente, lo anterior es una exageración, porque ya estamos de vuelta, lo que implica que no salió tan mal.

Ahora, fenixmente nos levantaremos de las cenizas del incendio de estos últimos días y volveremos con mas fuerza a éste, el lugar más sabroso para arreglar el mundo.