5 de Octubre 1988
Este relato es parte de mis experiencias como miembro de los equipos de recuento de la Oposición, después de 15 años de dictadura, en el plebiscito del 5 de Octubre de 1988 en Chile.
Lo escribí en Octubre del 2005, como un regalo de cumpleaños para mi amigo REM.
A pesar de que el artículo es un poco largo para la media en SushiKnights, en consulta al equipo consideraron que valía la pena colocarlo en un solo post. Para nuestros lectores internacionales, traté de eliminar la mayor cantidad de modismos locales del relato original.
La redacción mezcla diversos estilos y tiempos, con bastantes elipsis, lo cual creo que le da cierta agilidad. Espero que les guste.
5 de Octubre de 1988, 10:30
Llevábamos 30 horas sin dormir. Ya no sentía la boca por el hedor a cigarrillos y café. ¿Cómo estarán mis viejos y mis hermanas? La última máquina de FAX la terminamos de instalar anoche en un departamento en el centro, con la familia en pleno en el pequeño living del hogar. Afortunadamente el portero del edificio es de nuestro lado y dejará entrar a los planilleros en moto y bicicleta. Ellos traerán los formularios escritos desde los centros de votación, para enviar los resultados de mesas a los centros de digitación. Los centros de digitación nos enviarán los archivos de datos al centro de procesamiento. Teníamos un bug en el programa de recuento que terminamos de corregir en algún momento de la noche. Me duele la cabeza. Afortunadamente la red de área local ha funcionado bien, pero tenemos que tener cuidado con el cable coaxial. No hay tiempo para hacer muchos respaldos. Por si acaso se llevaron un juego de diskettes de 5 1/4" con los fuentes en Clipper y los maestros de las bases de datos. Nunca se sabe. ¿A qué hora me toca ir a votar? ¿Quién me va a llevar? Tenemos problemas con los operadores de los FAX. ¡¡Puta madre!! Si es tan fácil y les cuesta tanto. Meter el papel, discar el número y apretar el botón verde. ¿Por qué cresta les cuesta tanto? Los módems han andado bien y no hemos tenido problemas con la red X.25 a 2.400 bps. Hay que usar lo mínimo las comunicaciones porque descubrieron que estábamos traficando datos. El otro día nos echaron abajo unas líneas telefónicas. Pero eran las de prueba. Los números oficiales los estrenamos recién ahora. Hay que usar los módems lo justo y necesario. Pero probamos el ciclo completo y podemos mandar los archivos a los puntos remotos y es lo que importa. Es temprano y están llegando las aperturas de mesas de todo el país. Se están constituyendo temprano las mesas. Avisen al comando que Concepción anda lento, que manden más apoderados. ¿O es un problema en el envío de información? Tuvieron que cambiar a última hora un centro de acopio porque los vecinos del frente cacharon y los "sapearon". ¿Qué pasa? ¿Son las mesas que no se constituyen o estamos con problemas en el flujo de datos? Hay que correr los procesos de conteo de aperturas. Qué locura. En la tele están dando dibujos animados y estamos en medio de un plebiscito nacional. ¿Han sabido algo del Comando Central? Estamos picados porque somos los parientes pobres. Ellos tienen Unix y recursos, y nosotros simples PCs prestados y aplicaciones en Clipper, y más encima cuando nos mandaron la Base de Datos, enviaron las mesas con los sexos equivocados. Tuvimos que diseñar sobre la marcha un algoritmo para cuadrar, porque los programas de digitación con las bases de datos ya estaban distribuidos. Pero ya todo está bien. La Escuela nos formó como hijos del rigor. ¿Dónde dejé los fósforos? Otro cigarro más. Las otras líneas de recuento andan por su cuenta y no sabemos nada de ellos. Igual estamos rápidos. Partió este trencito y no sabemos dónde va a parar ...
5 de Octubre de 1988, 14:00
La mañana fue tranquila, y afortunadamente gran parte de las mesas ya se constituyeron. Hay muchas mesas que abrieron a las 12:00 así que tenemos una jornada larga por delante. Nuestro software anda como avión, así que una preocupación menos. Me llevaron a votar al Estadio Nacional hace un rato. Aproveché de dormir en el auto en la ida y en la vuelta. Estoy hediondo y sin afeitarme los pocos pelos de la cara. Da igual. El día está muy soleado. Logré ubicar mi mesa y ponerme en la fila. No había mucha cola, pero la gente estaba silenciosa. Me acabo de dar cuenta. Tengo 22 años y es la primera votación pública en la cual voy a participar. Recién me doy cuenta que nunca he votado en la vida pública, aunque he tenido la suerte de votar muchas veces en la Universidad. Pero esto es distinto. No es lo mismo elegir un Vocal o un Presidente de Centro de Alumnos que esta fila de verdad, donde comparto con decenas de personas que son mis vecinos. Nunca podré conocerlos a todos. Tengo susto en romper mi voto y equivocarme. Una rayita, sólo una rayita. La franja televisiva lo decía y lo repetía. Cuide su voto. Sólo una rayita. ¿Cuántos votos se van a perder por personas que después de tanto tiempo, van a tomar su voto y expresar lo que no han podido decir ni hacer durante tanto tiempo? Una rayita ... nada más que eso. ¿Voté bien? ¿Estoy seguro? Ya lo cerré. Mierda. Se supone que uno es de los que más sabe de esto, pero tiemblo como quinceañera en día de estreno social. Dedo manchado con tinta. Lo que más me impresiona es el silencio de Santiago. Muy distinto de los días anteriores. Tenía que pasar por el lado de las marchas de uno y otro lado sin poder ponerme una chapita por el NO para no correr riesgos por ningún motivo. Un par de semanas antes estaba en el segundo piso de un edificio en la Alameda donde teníamos un centro de operación. Estábamos programando y preparando los diskettes con las bases de datos de mesas y número de votantes, para enviarlos a los centros de digitación. Había una manifestación enorme en la Alameda ... pero del otro lado. Cuando bajé como a las 21:00 para irme a la casa, tuve que saltar y gritar por el otro lado para poder pasar inadvertido. Única ir caminando, saltando y sonriendo. Rezaba para que no se me notara en la cara la sonrisa de yeso, porque me linchaban ahí mismo. Ya estoy odiando los sánguches de pan de molde y las bebidas en lata. Es el menú estándar desde hace varios días. ¿Habrá una sopita por ahí? Y lo que me he fumado estos días espero que me dure para un año. Siguen dando monitos animados en la tele. Única escuchar la Cooperativa. Putas. Lo que faltaba. Cagó un FAX en el Centro. ¿Quién va? OK, yo voy. Un chofer y un soporte. Llevemos uno de los FAX de repuesto por si acaso y recemos para no tener problemas, porque de esta huevada no tenemos mucha idea. Volvemos a las 17:00 máximo, para empezar el recuento. No hay novedades y todo está tranquilo, así que deséennos suerte. Esperamos verlos más tarde, muchachos.
5 de Octubre de 1988, 21:00
Volvimos del centro después de arreglar el FAX. Era una cosa menor pero la vimos peluda por el viaje. Además teníamos que andar rápido en el auto. No había gente en las calles y la policía estaban comenzando a cerrar el centro. Tuvimos miedo, harto miedo. Volvimos muy rápido a nuestro lugar. Nunca he sentido tan acogedora una sala de reuniones de una empresa. Oscurece rápido. Mientras muchos empiezan a escuchar en sus casas las noticias y en la tele se comienzan a dar los resultados parciales y encuestas rápidas, para nosotros el trabajo recién empieza. Hemos recibido ya resultados de muchas partes. Nuestros primeros cómputos dan como ganador al SI, y la desazón nos empieza a invadir. Pero los viejos zorros nos dicen ... No se engañen. Las primeras mesas son las más conservadoras por muchas razones que no quisimos escuchar. Los números nos decían otra cosa pero la prioridad era recibir, contar, procesar, sumar. Y enviar los resultados que tuviéramos. No hay tiempo para pensar. Solo procesar archivos y ver números. Pero comenzaron a aparecer nuevos resultados. En muchas partes el NO empezaba a subir y a ganar. La tendencia se revertía. Vimos a Cardemil dar el primer cómputo oficial en la televisión, y en su discurso indicaba como "tendencia irrevocable" la ganancia del SI con una cantidad ridícula de mesas. "Nos van a borrar" pienso para mí, y sé que varios en mi entorno sienten lo mismo, pero tenemos que seguir y sin tocar el tema. Nosotros a las 19:30 teníamos más del 25% de los cómputos. Y los números nos daban otros resultados. Pensábamos que iba a ser avasallador el triunfo del NO. Yo esperaba sobre un 70%. Pero cuando empezamos a recibir resultados y con suerte subíamos sobre el 50%, ganábamos ... pero en forma tibia. ¿En qué fallamos? ¿Qué cosa no vimos? ¿Por qué no se expresa en nuestro país lo que durante muchos años hicimos y denunciamos? ¿Qué hemos hecho mal? No importa. Hay que procesar. Hay que seguir. Y hay que enviar lo que tengamos para que otros lo puedan analizar y perpetuar. "Muchachos, cerraron el Centro ... Hay una alta probabilidad de que vuelen el Comando Central al lado del Diego Portales ... Sólo lo protege la cobertura internacional de prensa". Silencio. Todas las líneas de recuento son débiles. "Prepárense porque podemos ser la única alternativa que quede". En ese momento sentí miedo ... y mucho. A medida que la noche avanzaba y seguían apareciendo resultados "oficiales" que daban por ganador al SI, sentí que la cosa se venía peluda. Feliz Cumpleaños querido amigo. Te cantamos un Cumpleaños Feliz apurado, porque en realidad estábamos más preocupados por nuestros archivos, por la tele y por la noche que avanzaba. Hemos recordado ese cumpleaños todos estos años al calor de un trago, menos veces de las que quisiera, pero cada vez que escucho algo sobre el plebiscito del '88, mi principal recuerdo es el abrazo rápido que nos dimos por tu cumpleaños.
7 de Octubre de 1988, 14:00
Todo se desencadenó demasiado rápido. Desperté hace un rato después de dormir más de 16 horas. No me acuerdo de muchos detalles del día de ayer. Pasada la medianoche del 5 al 6, el ambiente en nuestro centro de operación estaba pesado, ansioso, todos estábamos nerviosos. Teníamos a medianoche más del 90% de los resultados de la votación y sabíamos que habíamos ganado. Daba lo mismo por cuánto, aún cuando en mi fuero interno no podía sentir que un 55% sobre un 45% era un triunfo como el que esperaba. A esa hora las medidas de seguridad ya no importaban mucho. Había que mandar todo lo que teníamos ... procesar, contar, sumar, enviar, procesar, contar, sumar, enviar. Los contactos con el Comando Central eran permanentes y por teléfono, en contra de lo que habíamos protegido por tanto tiempo y con tanto cuidado. Ya no sacábamos mucho con guardar el secreto. Tampoco podíamos salir a la calle. Gran parte del trabajo estaba hecho, habiendo funcionado todo como lo habíamos planificado. Tampoco podíamos esperar los resultados de votación de los puntos extremos. Pocos chilenos saben que muchos resultados de votación en puntos extremos parten por una planilla firmada y su primer medio de transporte es un bote o un caballo. Había que prepararse para otra etapa, porque el tema se veía mal. Sacar respaldos de lo más que se pueda. Los resultados oficiales por la tele seguían dando porcentajes ridículos de mesas computadas y ganador al SI. Qué cresta, compadre. Hay que hacer respaldos, seguir enviando, sacar copias personales para todos, no tengo idea de lo que sigue y qué vamos a hacer. El miedo acumulado se transformó en un momento en un sentido de urgencia extrema. Saquen más respaldos. Impriman informes, muchos. Necesitamos guardar registro, algo tiene que quedar. No recuerdo bien la hora, pasado la una de la mañana, dieron otro recuento en la tele. Cardemil empezó a leer los números. Primero nos sorprendió que el porcentaje de mesas escrutadas era alto, muy alto. Y se nos empezó a apretar el estómago. Nos paramos todos frente al televisor, en silencio, juntos, casi sin movernos. Cuando dio las cifras oficiales, no entendimos muy bien, porque no creíamos lo que estábamos escuchando. Quizás acostumbrados a la mentira permanente, no estábamos preparados para escuchar una verdad. Pero era cierto. Oficialmente reconocían que habíamos ganado. Por poco. Quizás un punto o menos de lo que nosotros habíamos contado, pero poco importaba. Empezamos a saltar frente al televisor y abrazarnos. Alguien trajo un par de botellas de champaña con las cuales nos bañamos entre todos. Y nos dimos un abrazo, mi amigo, uno grande, de esos para toda la vida. Y comencé a llorar como niño chico. Ganamos, compadre, ganamos. Y seguía llorando mientras nos seguíamos saludando, saltando. Y llegó la instrucción: "Paren todo, cierren el boliche, que nos vamos a celebrar, mierda ..." Y eso hicimos. Recuerdo que llegamos a la Plaza Italia como a las 3 de la mañana. Miles de personas. Decenas de miles de personas. El cuerpo ya no me daba, pero con el corazón caliente y una sonrisa permanente, el cansancio no existe. En auto, a pie, con banderas, challa, pitos, champaña. Pero lo que más me impresionó. Muchas sonrisas, todo el mundo sonreía. Di cientos de abrazos a gente que no conocía. Subía a los autos. Flameé una bandera frente al Diego Portales con mucha fuerza. Y nos fuimos al Comando, a encontrarnos con todos. Que linda la foto de esa noche, compadre. Después, me fui en la mañana a la Universidad. Era una fiesta. Y en la tarde, a la gran fiesta en Avenida Grecia. De ahí, caminar unas cuadras hasta mi casa, saludar a mis padres. Una sopa de mi madre para lavar el estómago de tanto sánguche y bebida. Y dormir, dormir ... Y atesorar el recuerdo hasta hoy de haber hecho ... lo que teníamos que hacer.
Un abrazo apretado, mi amigo ... Feliz Cumpleaños.
Marco.
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Recordar esta fecha me eriza la piel
Cuendo te logras remontar al clima social de la epoca y vuelves a sentir esas miradas complices y la tremenda alegria que inundaba todo aquel 6 de Octubre... cuando recuerdas todo el esfuerzo y dificultad, toda la fuerza de un pueblo... cuando vuelves a sentir que ese día - 6 de Octubre del 88 - nacio una tremenda esperanza en un pueblo que miro su propio futuro con nuevos ojos y con su corazon hichado y palpitante.... cuando logras recordar y sentir todo eso, tiene un gran sentido tu frase del post anterior... "Me niego a que me quiten la esperanza"
Asi es ...
Efectivamente Kahfhe. Mi post "Me niego que me quiten la Esperanza"surgió mientras retocaba el relato del 5 de Octubre para publicarlo en SushiKnights, y por otro lado escuchaba las noticias en la televisión y los comentarios de los analistas de Tolerancia Cero sobre la basura de la corrupción que nos ha inundado. Ese post de la esperanza me salió de un tirón y con más corazón que razón. Gracias por haberlo notado.
Marco.
Resultado ?
Y cual fue el resultado ?
Saludos.-
"A pesar de que es un poco largo para la media en SushiKnights"
"A pesar de que es un poco largo para la media en SushiKnights" que quiere decir esto ?
Saludos.-
Sobre el largo del articulo ...
Generalmente los articulos en SK son más cortos (máximo una o dos páginas carta). Sólo eso.
Y gracias por haberlo leído.
Atte.
Marco.
gracias por el relato....
yo era chico. yo tenia 13 años en 1988. solo sabia que en mi casa habia miedo. que mis papás votaron por el no y que nos hicieron acostarnos temprano esa noche, por miedo a que pudiera pasar algo.
el relato me emocionó. y mucho.
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